mardi 19 avril 2011

Volviendo a ser niños


Este post está concursando en la campaña Convivir, Sembrar Paz, te invitamos a comentarlo, votar por él desde el 7 de Mayo y también escribir un post propio en tu blog para participar del concurso. Entérate de las bases, ingresa a http://www.serbolivianoes.org.bo/bases-concurso-bloguers/

Hace un buen tiempo que no escribo en este Blog, esto se debe al hecho de tener otras iniciativas en marcha. Entre ellas el Blog del proyecto que me encuentro realizando en Santa Cruz [inglés].

La intención, inspiración y motivación de escribir este Post el día de hoy es la siguiente: el concurso de Ser Boliviano Es, “Blogueando se entiende la gente”. ¿Por qué?, desps de leer la convocatoria del concurso, mi mente empezó a relacionar muchas cosas que me encuentro realizando actualmente con niños bolivianos. Por esta razón, quien sabe por qué, me dieron ganas de compartir un poquito de esta experiencia a través de este medio.

Comencemos este pequeño viajesubiendo al tren

Hace unos meses atrás, me di en la tarea de trabajar en un proyecto educativo con chicos de un Hogar de Niños en Santa Cruz, esos niños que “no tienen padres” y que viven una realidad interna y externa bastante particular. Al menos así es como lo percibía yo, antes de poner mis dos pies en el Hogar.

La intención del proyecto es empezar, a partir de estos pequeñines, un impulso hacia el infinito, para transformar por completo la educación en la ciudad. De una educación instructiva, conductiva y vertical, a una educación creativa e innovadora, principalmente libre, apoyada en las nuevas tecnologías y en el arte como herramientas de transformación.

En mi opinión, esta es la única forma de sacar a una sociedad adelante, confio más en esos niños y niñas que nacen creativos y capaces de cambiar las cosas que en algunas personas mayores que no comprenden y no les gusta la idea de comprender un siglo XXI conectado y en el cual la materia prima fundamental es la creatividad. Estos pequeñitos no le tienen miedo a los errores y aprenden de ellos, esa es nuestra forma creativa de avanzar desde que nacemos, lamentablemente a medida que crecemos se encargan de meternos en la cabeza que esa forma de aprender no es buena y es a partir de aquí que entramos en ese mundo anti–creativo que desencadena muchos otros problemas que actualmente vivimos y nos cuesta mucho resolver.

Empezó el viajeen el tren, con algunas dificultades porque se mueve mucho!

Como en todo, siempre se hace cuesta arriba el comienzo, y uno tiene que ir ganando experiencia para mejorar y aprender de nuestros errores, es así como evolucionamos y construimos.

Cuando aprendemos un nuevo idioma, y tratamos de ilustrar en esos gráficos que a veces nos parecen aburridos de coordenadas X e Y el comportamiento del aprendizaje en este sentido, la ilustración es bastante parecida al siguiente gráfico:

Lo mismo sucede cuando iniciamos un proyecto o inniciativa nueva, en lo que fuere que hagamos. Y así de frustraciones, bajones y agotamiento, pasamos a alegrías, risas y muchas satisfacciones, la clave esta en no darse nunca por vencido y seguir trepando la montaña.

Seguimos el viajeen el tren estamos mucho más cómodos y convivimos con los demás

Después del rápido pantallazo de inicio arriba descrito, pasemos a lo que realmente quiero transmitir. La convivencia solidaria de los seres humanos desde que somos pequeños, muy pequeños.

Estos niños nunca tocaron una computadora hasta el día en que este proyecto comenzó, no se imaginaban lo que era mover el mouse, escribir en un teclado, imaginar personajes y dibujarlos en una pantallita pequeña, añadiendo además, historias que siempre imaginaban. Ni por supuesto, no se les pasaba por la cabeza crear videojuegos!

Así comenzó esta travesía al infinito, con la tecnología como herramienta y el arte como las alitas que nos hacen despegar y volar cada vez más alto a medida que practicamos, experimentamos, vivimos y creamos.

En este entorno, donde todo es nuevo, divertido y principalmente libre, nacen varias palabras que se dan de manera automática: la solidaridad, la convivencia, la empatía, el yo, el vos y el nosotros.

Así pasamos a experiencias de niños como éstas:

A mi no me sale ese dibujo! Y no puedo hacerlo funcionar...” - “A mi me salio! A ver probemos hacer esto... y si le ponemos esto?” - “listo! Ahora si!

Te cuento que se le puede cambiar la velocidad!” - “Que buenisimo!!!, como?

El tiene 4 años, no creo que pueda hacer el juego de carreritas de autos, pero podemos hacer que pinte algo o saque fotografías.

Y más importante aún:

Yo cuento con muy pocas laptops atractivas (verdes y bonitas!), y claro, todos los niños quieren trabajar en ellas, son demasiado atractivas, aunque para algunos de los trabajos que hacemos, saben que hacen lo mismo que las máquinas viejas y grandes, a la llegada es una pelea por quien utilizará las pequeñas maquinitas: discusiones, peleas, gritos y un niño de 4 años llorando.

Por lo general yo no intervengo en la elección de las maquinitas verdes, a no ser que la pelea vaya muy lejos, y ellos terminan eligiendo quien trabaja con que maquinitas, y es a partir de aquí que de un minuto al otro terminan las discusiones y peleas y entramos en un ambiente colaborativo para poder conseguir el objetivo del día, que en el último encuentro que tuvimos, fue crear nuestro pequeño juego! Y lo más lindo y principalmente motivante: jugarlo! “nosotros lo hicimos!”)


Y en el viaje... - desde el tren miramos por la ventana

Después de vivir esta clase de experiencias con niños pequeños, con un millón de problemas, a los que a veces la sociedad les da la espalda y no cree en ellos (“estas cosas no podrían funcionar en Bolivia, menos en un Hogar de Niños!”) al momento de ver por las ventanas de nuestros ojos la Bolivia de las ideologías que dividen y golpean, de los odios y las envidias, las peleas, los crímenes y las contradicciones ¿Y si nos propusieramos ser niños de nuevo? ¿Y si nos propusieramos ser creativos de nuevo?

Continuemos el viajeNo bajemos todavía del tren, acuerdense que va al infinito!

¿Y si le damos una, solo una oportunidad a los niños? ¿Será? ¿Y si nos ponemos cómodos, viajamos a nuestro interior y en vez de izquierdistas y derechistas, nos convertimos todos en niños creativos e innovadores?

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